Sobre este Blog

Buena parte de los pacientes que nos llegan a los analistas junguianos, psicoanalistas, psicólogos, psiquiatras y médicos, padecen de depresión. No es raro que esto suceda si se tiene en cuenta que unos 350 millones de personas sufren de esta enfermedad en el mundo. La depresión reduce la capacidad de las personas para enfrentar los retos de la cotidianidad, y ocasiona el deterioro de las relaciones familiares, laborales y sociales. Dentro de las causas para desencadenarla se combinan múltiples factores: genéticos, biológicos, psicológicos y sociales. También pueden contribuir a gestarla situaciones difíciles de la vida, como los duelos de todo tipo, el desempleo, el abuso temprano, los conflictos familiares. Los tratamientos que se recomiendan son igualmente variados, desde modificaciones en el estilo de vida para los casos más leves, hasta los psicoanálisis (no sólo junguianos), psicoterapias y medicamentos, en casos más severos. A pesar de lo anterior, se trata aún de una enfermedad muy poco conocida. Este blog intenta contribuir a divulgar información sobre ella, desde todos los enfoques; pensamos que una crisis mundial como esta necesita de todo tipo de miradas. Hasta la de humor...

sábado, 15 de octubre de 2016

Ahora con un nuevo examen será más fácil tratar los problemas psiquiátricos

Por:  Redacción de El País | 15 de mayo de 2016
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El ensayo y error es algo que ha quedado atrás para tratar los problemas  psiquiátricos. Ahora, a través de una sencilla e indolora prueba de saliva los médicos podrán determinar cuál es el tratamiento indicado para cada uno de los pacientes, minimizando efectos secundarios y mejorando la probabilidad de respuesta al medicamento.

Se trata de un test farmacogenético diseñado en España que llega a Colombia gracias a la alianza hecha entre el laboratorio creador de la prueba y la empresa Tecnoquímicas. Este hecho beneficiará a pacientes con patologías como depresión, trastornos de ansiedad, enfermedad bipolar, psicosis, trastorno obsesivo compulsivos o estrés postraumático. Su ventaja: es personalizado.

“Todos tienen genes diferentes, hay quienes se engordan cuando comen mucho y hay quienes no, lo mismo es con los medicamentos, no todos funcionan para todos”, asegura Jordi Espadaler, doctor en biología molecular y coautor de la prueba.

“Las enfermedades mentales, como la depresión, se consideran una de las principales causas de discapacidad a nivel global y contribuyen de forma muy importante a la carga mundial general de morbilidad, por esto es necesario apoyar el tratamiento oportuno y certero”, asegura Juan Pablo Albanés, medico epidemiólogo y asesor científico de Tecnoquímicas.

Por esta razón, y después de años de investigación, nace la prueba; donde el paciente recibe un kit con un tubo para depositar su saliva, que al cerrarlo, expulsa un líquido que conservará la muestra, mientras es llevada a los laboratorios de Barcelona. 

Allá, se extrae el ADN presente en la saliva y es analizada por los especialistas quienes generan un reporte con recomendaciones prácticas en cuanto a  dosis, riesgos de efectos adversos y respuesta al fármaco,  para cada uno de los 51 medicamentos incluidos en el test. 

Alrededor de tres semanas después de tomada la muestra, el médico psiquiatra recibirá el informe través de un portal web.

“La información genética de la prueba tiene una precisión del 99,99%. De igual forma, el test se hace dos veces para evitar cualquier error y si se presenta una diferencia entre las dos pruebas se vuelve a repetir”, dice Espadaler.

Los resultados son entregados de forma digital. La lectura es sencilla, “no es necesario ser especialista en genética”, dice el coautor, pues en color verde aparecen los medicamentos que tienen mayor probabilidad de respuesta; en rojo los que le podrían causar algún problema, y en amarillo los que pueden requerir ajuste de dosis.

En Cali la prueba ya está disponible, y en las últimas semanas, el laboratorio ha hecho actividades científicas con especialistas en psiquiatría del Centro Médico Imbanaco y de la Fundación Valle del Lili, entre otros, quienes ya han utilizado la prueba.

César González, médico psiquiatra del Centro Médico Imbanaco, ya ha hecho el test con algunos de sus pacientes y asegura que han tenido gran efectividad. “El beneficio de este examen se ve en el hecho de diseñar al paciente un tratamiento más personalizado y esto traerá una mejoría más pronta y con menores molestias, evitando así el sufrimiento personal del afectado y disminuyendo su incapacidad debido a la enfermedad, lo que permite  su recuperación psicosocial”, agrega González.

La prueba solo puede solicitarse con el consentimiento del médico tratante. “Quienes deseen hacérsela deberán consultarlo con su especialista, ya que esta solo se hace si el médico lo indica. Además,  los resultados solo se le entregan a él para que los socialice con su paciente. No es una prueba que se encuentra en una droguería, o que cualquiera pueda pedir por internet”, manifiesta José Felipe Martínez, gerente de Comunicaciones de Tecnoquímicas.

De igual forma, Espadaler asegura que el paciente debe cumplir con cierto perfil para que este test pueda ser sugerido por su especialista. “Estamos hablando de un paciente con una enfermedad siquiátrica moderada o severa que ya haya fallado en un tratamiento recomendado por el psiquiatra, pues a partir de una o dos fallas con los medicamentos ensayados es cuando el test ha demostrado ser más útil”. 

El especialista manifiesta que la idea principal con este novedoso examen es que se reduzca el llamado ‘ensayo y error’ en este tipo de pacientes, ya que lo ideal es no dejar avanzar tanto tiempo y así acortar el sufrimiento para la persona y su familia y evitar una enfermedad crónica.

Medicamentos a la medida

Por:  Revista Semana | 17:13 | 4 de mayo de 2016
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Una prueba de saliva es todo lo que se necesita para saber cuál tratamiento va a ser más efectivo para una persona con una condición psiquiátrica como la depresión.

Hasta hace poco los pacientes psiquiátricos debía recurrir al ensayo y error para encontrar el mejor tratamiento para su enfermedad. Pero ahora con un simple examen de saliva, un psiquiatra podrá saber en poco tiempo cuál es el tratamiento más eficaz para su paciente.

La prueba, conocida como Genetest, fue diseñada por un grupo de investigadores para darle solución a uno de los problemas más recurrentes entre las personas con patologías mentales como depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar o ansiedad. Si bien algunos de ellos se adaptan sin mayores problemas a los tratamientos disponibles  para otros es difícil encontrar la droga más adecuada pues, así como un traje no le queda bueno a todo el mundo,  no  todos los medicamentos son efectivos para cualquier paciente.

Según Jordi Espadaler Mazo, doctor en biología molecular y coautor de la prueba, hay pacientes típicos pero otros son refractarios. A estos últimos no les hacen efecto ciertas drogas o necesitan dosis diferentes a las recomendadas por la industria farmacéutica que fabrica el producto. Estas diferencias se deben a que entre una persona y otra hay variaciones genéticas.

Antes el médico debía probar uno y otro medicamento  para ver si obtenía mejores resultados. Los pacientes por su parte buscaban otros médicos hasta que alguno daba con el correcto, en un peregrinar que podía durar 3 años. “Era un proceso de prueba y error”, dice Espadaler. El agravante era que mientras se encontraba  “a estos pacientes se les detenía la vida”, porque estas enfermedades pueden llegar a inhabilitar la vida laboral y social del paciente.

La prueba desarrollada por Genetest es un método más científico de llegar a este medicamento ideal. Se usa la saliva porque es el vehículo más fácil que tienen los siquiatras para obtener el ADN del paciente. La prueba tiene capacidad para analizar por lo menos 30 genes involucrados en el metabolismo de las medicaciones psiquiátricas. Estos se contrastan  con 51 productos aprobados para tratar diferentes condiciones en el campo de la salud mental entre los que se encuentran antidepresivos, antipsicóticos, anticonvulsivantes, estabilizadores del ánimo.

La muestra se envía a España donde se hace el análisis. Al cabo de una semana el médico tiene a disposición los resultados por vía digital. La lectura de este reporte es sencilla: Los medicamentos que aparecen en verde son los medicamentos más indicados para el paciente y los que aparecen en rojo son los que deben evitar.  Un paciente, por ejemplo,  puede resultar ser un metabolizador lento de una droga y esta información le ayuda al médico a ajustar la dosis o a escoger otra droga que tenga mayor eficacia según ese perfil genético.

Hasta el momento se han hecho varios estudios que prueban la eficacia de la droga.  En uno de ellos participaron más de 500 pacientes con diagnóstico de depresión de  tres centros clínicos de Madrid (España). El trabajo pudo establecer que la prueba farmacogenética aumentó significativamente la tasa de respuesta durante el tiempo del estudio, que fue de 3 meses.  “Al usar esta información se mejoran los síntomas pero también se reduce la intensidad de los efectos adversos“, señala Espalader.

Este es uno de los primeros ejemplos de medicina personalizada que se da en un campo diferente al de la oncología, señala el experto. Las ventajas de la farmacogenética son grandes pues el tiempo que se gana en conocer el medicamento más efectivo ayuda a que el paciente reciba mejoría más pronto y por lo tanto no interrumpa su vida laboral. “El sistema de salud también se beneficia porque no pierde recursos económicos atendiendo este paciente sin resultados”, dice Espadaler.

Fundamentos y aplicaciones clínicas de la estimulación magnética transcraneal en Neuropsiquiatría

Por Malavera, Silva, García, Rueda y Carrillo * | Tomado de la Revista Colombiana de Psiquiatría | Vol. 43, no.1, Bogotá, Ene/Mar. 2014
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El siguiente documento es sólo el aparte del artículo referido al Trastorno Depresivo Mayor. El artículo completo se puede encontrar en Scielo, con los respectivos pie de páginas, bibliografía y comentarios sobre las aplicaciones clínicas de la EMT en la Esquizofrenia, la Enfermedad de Parkinson, la Rehabilitación en el accidente cerebrovascular, la Epilepsia y el dolor neuropático.

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Introducción

La estimulación magnética transcraneal (EMT) es una técnica de neuroestimulación y neuromodulación cerebral segura, no invasiva e indolora que se ha postulado como una herramienta terapéutica que podría facilitar la reorganización funcional cerebral y la recuperación clínica de pacientes con trastoros del sistema nervioso. La EMT utiliza el principio de inducción electromagnética descrito por Michael Faraday en 1831, el cual postula que un campo magnético variable en el tiempo puede inducir voltaje en un conductor cercano, de modo que un pulso de corriente fluyendo a través de una bobina de hilo conductor genera un campo magnético. La frecuencia de cambio de este campo magnético determina la inducción de una corriente secundaria en cualquier conductor cercano, como las neuronas corticales. La EMT fue introducida en 1985 por Barker et al (Universidad de Sheffield), quienes demostraron que colocar una bobina generadora de corriente eléctrica sobre la cabeza de un ser humano evocaba una respuesta motora de algunos músculos de la mano, y de esa manera se podía evaluar la integridad de las vías motoras centrales.

Desde su desarrollo, se ha utilizado en la investigación de diferentes afecciones cerebrales con potenciales usos terapéuticos. Al contrario que otras técnicas de estimulación cortical, la EMT se puede usar para el estudio de sujetos normales y sujetos con condiciones neuropsiquiátricas, con la ventaja de ser un método no invasivo con buen perfil de seguridad.

Aspectos técnicos de la EMT

El equipo de EMT  consiste en una fuente de energía que descarga en un capacitador (dispositivo pasivo capaz de almacenar energía) y genera pulsos cortos de corriente eléctrica dirigida a una bobina productora de un campo magnético pulsátil. El monitor posee accesorios auxiliares para controlar temperatura, intensidad y frecuencia del pulso.

La bobina de estimulación consiste en un material de hilo de cobre completamente aislado recubierto con un molde de plástico. Con la bobina activa, el campo magnético penetra fácilmente piel, cráneo y meninges e induce una corriente eléctrica secundaria en el tejido cerebral, orientada en un plano paralelo a la superficie cortical cuando se sitúa la bobina tangencialmente al cráneo, de tal manera que la estimulación se hace sobre los elementos neuronales de la corteza que tienen orientación horizontal y no transversal. Su acción neuromoduladora es, en su gran mayoría, transináptica e indirecta, y actúa cerca del cono axónico de las células piramidales corticales y las regiones de las neuronas que presentan umbrales de despolarización más bajos.

El foco del campo magnético depende de la forma de la bobina de estimulación. Existen cuatro tipos de bobina: forma de ocho o mariposa, circular, doble cono y bobina H. La bobina más usada en los estudios de investigación es la forma de ocho, que consta de dos alas unidas y permite una estimulación más focal y superficial. La bobina circular produce una estimulación más profunda pero menos focal, mientras que la bobina de doble cono induce un campo eléctrico menos focal pero más fuerte, que logra la estimulación directa de regiones cerebrales profundas, y la bobina H, diseñada para reducir el campo eléctrico en la superficie cortical y aumentarlo hacia la profundidad. La intensidad de la corriente eléctrica producida en la bobina es de 5-10 kA; la intensidad del campo magnético inducido es de 1-2 T, el área cortical que se puede estimular es de aproximadamente 3 cm2 y 2 cm de profundidad.

La EMT se puede aplicar como un pulso simple, un estímulo cada 3 s o más; como pares de estímulos separados por un lapso, conocido como pulso apareado, y en pulsos únicos repetidos, conocida como EMT-repetitiva (EMTr). Existen dos tipos de protocolos de EMTr usados hasta la fecha. El protocolo convencional hace referencia a la aplicación de pulsos únicos repetidos regularmente a una frecuencia alta (> 1 Hz) o baja (< 1 Hz). La EMT de alta frecuencia aumenta el flujo sanguíneo en el área estimulada incrementando la actividad cerebral (estimulación neuronal), mientras que la de baja frecuencia disminuye la actividad cerebral (inhibición neuronal). Por otro lado, la EMTr en patrón se refiere a la aplicación repetida de descargas cortas de estimulación a una frecuencia alta separadas por pausas cortas sin estimulación. Dentro de este, el protocolo más usado es la estimulación theta burst, compuesto de series de impulsos de alta frecuencia (tres pulsos a 50 Hz) repetidos a intervalos de 200 ms (5 Hz en el ritmo theta del electroencefalograma [EEG]), que pueden ser aplicados en trenes continuos (pulsos theta burst ininterrumpidos en corto tiempo) o intermitentes (trenes de 2 s de theta burst repetidos cada 10 s).

Mecanismos de acción

Los mecanismos fundamentales aún no están completamente dilucidados. El campo magnético generado puede tener suficientes magnitud y densidad para despolarizar las neuronas del tracto corticoespinal directamente a través del cono axonal o indirectamente por medio de interneuronas. La EMTr puede inducir cambios en los sistemas de neurotransmisión, serotonina, dopamina, receptores de NMDA, taurina, aspartato y serina, y puede regular la expresión de algunos genes como c-fos y c-jung, importantes para la plasticidad sináptica. Además, Li et al observaron mediante imágenes de resonancia magnética transcraneal que, al utilizar EMT de 1 Hz sobre la corteza prefrontal dorsolateral (DLPFC) izquierda, se producía un aumento inmediato en el flujo sanguíneo local y en corteza prefrontal medial bilateral, corteza orbital derecha, hipocampo izquierdo, núcleo mediodorsal del tálamo, putamen, ínsula y giro temporal bilateral. Estos datos indican que la EMT, además de producir cambios en la corteza cerebral estimulada, influye en la actividad de otras regiones corticales y subcorticales a través de diversos circuitos y conexiones cerebrales.

Varios mecanismos de la EMTr pueden intervenir en la regulación funcional como la plasticidad sináptica (el más explorado), cambios en la excitabilidad de las redes neuronales, activación de asas de retroalimentación y la metaplasticidad, entendida como la plasticidad de la plasticidad sináptica.

Los cambios inducidos por la plasticidad sináptica pueden ser fortalecidos o debilitados por la potenciación y depresión neuronal a largo plazo (PLP y DLP), los cuales se asocian a los efectos duraderos de la EMTr. Se han descrito varios protocolos de estimulación que pueden inducir plasticidad sináptica en la forma de PLP y DLP, como la plasticidad dependiente del tiempo de espiga y dependiente de la actividad neuronal que hace referencia a la potenciación por estimulación repetida de la neurona presináptica a frecuencias altas (> 10 Hz), mientras que a bajas frecuencias (1-3 Hz) resulta en depresión neuronal.

Efectos secundarios

Uno de los efectos secundarios descritos con la EMT es las convulsiones, con un riesgo < 1/1.000. En general, se ha reportado con estímulos simples sobre áreas corticales lesionadas, infartos y otras alteraciones estructurales. Asimismo se han presentado crisis convulsivas al realizar estimulación de un foco epileptogénico demostrado en el EEG y convulsiones en pacientes con trastorno depresivo mayor (TDM) que recibían antidepresivos tricíclicos y neurolépticos. Otro de los efectos no deseados es la cefalea, la cual se presenta en un 3-10% por incremento de tensión en músculos craneales. Se han reportado algunos efectos transitorios en el umbral auditivo del 10% de los pacientes, por lo que se recomienda la utilización de tapones auditivos durante el procedimiento6.

Aplicaciones clínicas de la EMT

Los efectos de la EMT se han estudiado en diversas enfermedades del sistema nervioso. (A continuación se transcribe lo relacionado con el TDM. Los demás trastornos se pueden leer en el vínculo de Scielo referenciado al comienzo).

Trastorno depresivo mayor

El TDM es una enfermedad mental prevalente que compromete significativamente la calidad de vida. Se han evidenciado datos de inadecuada respuesta al tratamiento con farmacoterapia y psicoterapia hasta en el 50% de los pacientes, y de nula mejoría en un 10-20% a pesar de tratamientos múltiples y a menudo agresivos. Estos sujetos podrían ser candidatos a procedimientos de neuromodulación no invasiva como la EMT.

La mayoría de estudios clínicos con EMTr para el tratamiento del TDM han evidenciado disminución de las puntuaciones en la escala de depresión de Hamilton aplicando estimulación de alta frecuencia sobre la CPDL izquierda y de baja frecuencia sobre la CPDL derecha. Algunos estudios han estimulado la CPDL derecha o las dos cortezas de manera simultánea. La eficacia demostrada de la EMTr es mayor que con placebo (el 37 frente al 20%) y puede deberse a la inhibición sobre la CPDL derecha o estimulación sobre la izquierda, aunque algunos pacientes pueden tener respuesta paradójica. El mecanismo de acción sobre la depresión se desconoce; sin embargo, se propone que modula la actividad cortical y circuitos neuronales asociados con el control del estado de ánimo.

Slotema et al publicaron un metanálisis (2010) que incluyó 40 estudios de EMTr en sujetos con TDM, 34 estudios compararon la EMTr frente a placebo y 6 frente a terapia electroconvulsiva (TEC). En el primer grupo se incluyó a 1.347 pacientes, de los que 715 recibieron EMTr activa y 632, EMTr placebo durante 1-5 semanas a una frecuencia de 0,3-10 Hz e intensidad entre el 80 y el 120% de EMTr sobre la CPDL izquierda (30 estudios), CPDL derecha (3 estudios) y CPF bilateral (7 estudios). En general se encontró que la EMTr disminuía de manera significativa los síntomas depresivos en comparación con el tratamiento placebo (tamaño del efecto, 0,55; p < 0,001). El segundo grupo incluyó a 215 sujetos, 113 tratados con EMTr y 102 con TEC. Los resultados fueron más favorables con la TEC que con la EMTr (tamaño del efecto, -0,47; p = 0,004). Los autores concluyen que la EMTr no puede reemplazar la TEC, dado que los pacientes mejoraron significativamente con esta última terapia.

Por otro lado, Berlim et al realizaron un metanálisis de siete estudios clínicos aleatorizados, 150 sujetos recibieron EMTr de alta frecuencia (media de edad, 48,9 ± 10,9 años; el 60% mujeres; duración del actual episodio depresivo mayor-EDM, 9,54 ± 4 meses) y 144 sujetos recibieron TEC (media de edad, 51,3 ± 12,8 años; el 70,8% mujeres; EDM, 7,24 ± 2,8 meses). El número promedio de sesiones de EMTr de alta frecuencia y de TEC fue 15,2 ± 4,1 y 8,2 ± 1,9 respectivamente. En total, 38 (el 33,6% de 113) y 53 (el 52% de 102) sujetos que recibieron respectivamente EMTr de alta frecuencia o TEC presentaron remisión al final del estudio. Los resultados mostraron que la TEC es significativamente más efectiva que la EMTr de alta frecuencia en obtener remisión y reducción de los síntomas depresivos (odds ratio [OR] agrupada = 0,46; intervalo de confianza del 95% [IC95%], 0,22-0,96) (NNT= 6; IC95%, 3,2-18,9). En adición, aproximadamente 5 de 10 sujetos con TDM presentaron remisión después de 8 sesiones de TEC comparado con 3 de 10 sujetos que recibieron 15 sesiones de EMTr de alta frecuencia. Los autores concluyen que la TEC parece tener más efectividad que la EMTr de alta frecuencia al menos a corto plazo para tratar el TDM resistente a los medicamentos a pesar que la EMTr sea una técnica de mayor seguridad. Sin embargo, aún se requiere de un tamaño de muestra más grande, periodos de seguimiento más largos y protocolos de tratamiento más intensivos.

En relación con la duración del tratamiento, un estudio observacional de 73 pacientes con TDM que no respondieron a EMTr diaria en 4-6 semanas, fueron tratados 6 semanas adicionales, y se encontró una respuesta superior al 26% (mejoría en la escala de depresión ≥ 50%). También se puede aplicar los tratamientos espaciados en el tiempo; en un estudio clínico que incluyó a 77 pacientes con TDM, se realizó EMTr 3 días a la semana durante 6 semanas (18 sesiones), comparada con 5 días a la semana durante 4 semanas (20 sesiones), y se obtuvo mejoría en ambos grupos. Fitzgerald et al proponen que los estudios realizados con EMTr deberían durar como mínimo de 3 a 4 semanas antes de determinar la eficacia. Se ha señalado que en los pacientes con TDM que responden inicialmente a la EMTr puede disminuirse las sesiones gradualmente; por ejemplo, los tratamientos diarios pueden disminuirse a 3 sesiones en una semana, 2 en la segunda y 1 en la tercera semana. Después se realiza una sesión por semana por varias semanas (p. ej., 4 semanas), 2 sesiones por mes durante 2 meses y después a una por mes. La frecuencia de sesiones se puede aumentar o disminuir según la evolución clínica del paciente.

Existen varios parámetros que modifican la respuesta a la EMTr, tales como la intensidad del estímulo (80-110% del UM), el número total de estimulaciones (120-2.000) y de sesiones (5-20). En estudios recientes se demostró que pulsos de mayor intensidad, mayor número de estimulaciones o cursos de tratamientos más prolongados, ausencia de psicosis, menor edad y previa respuesta a la estimulación predicen una buena respuesta. Mientras que factores como mayor resistencia a los medicamentos, larga duración del episodio depresivo, edad avanzada y síntomas psicóticos son predictores negativos. Los pacientes con tratamiento antidepresivo coadyuvante tienen mayor respuesta a la terapia de EMTr, al contrario que los pacientes que toman benzodiacepinas o anticonvulsivos. Los estudios de imagen muestran que los pacientes con respuesta inicial a la terapia de estimulación tienen actividad basal en región frontal inferior, al contrario que los que no responden. El metabolismo cerebral basal se encontró reducido en la región cerebelar, temporal, cingulado anterior y occipital, en correlación con mejoría después de 2 semanas de EMTr (20 Hz) sobre la CPDL izquierda.

La EMTr en sujetos con TDM tiene similares contraindicaciones que en población general. Se ha encontrado que es seguro aplicar EMTr < 1 Hz en sujetos con TDM y antecedente personal o familiar de convulsiones. Sin embargo, en pacientes con alto riesgo de convulsiones se debe considerar la estimulación solo si el beneficio supera el riesgo. Las características psicóticas (ideas delirantes y alucinaciones) no son contraindicación para tratar el TDM con EMTr, pero la mayoría de los estudios clínicos aleatorizados los excluyen para disminuir la posibilidad de complicaciones.

En conclusión, la EMTr en pacientes con TDM que no responden al tratamiento farmacológico es eficaz y segura. Actualmente está aprobada en Estados Unidos por la Food and Drug Administration (FDA) desde el año 2008 y se encuentra como opción en las guías de tratamiento de la Asociación Americana de Psiquiatría y la Red Canadiense de Tratamientos del estado de ánimo y ansiedad. El protocolo propuesto para el TDM es estimular la CPDL izquierda diariamente (lunes-viernes) durante 4-6 semanas usando 10 Hz, 3.000 pulsos por sesión con un 100-120% del UM, que ha obtenido una eficacia demostrada mayor que con placebo (el 37 frente al 20%).

Conclusiones

La EMT es una técnica que permite la modulación de redes neuronales en sujetos normales y con distintos trastornos neuropsiquiátricos. La EMT tiene gran potencial y se puede utilizar con fines terapéuticos en enfermedades neurológicas y psiquiátricas, tanto en niños como en adultos. En población adulta, la EMTr es una técnica aprobada por la FDA para el TDM resistente a los medicamentos con un adecuado perfil de seguridad y con efectos secundarios leves y transitorios.

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* Mayra Malavera, Médico, Grupo de Ciencias Neurovasculares, Fundación Cardiovascular de Colombia, Floridablanca, Colombia.
Federico Silva, Médico Neurólogo y Epidemiólogo Clínico, Director Neurociencias, Director de la Unidad de Estudios Clínicos, Director Grupo Ciencias Neurovasculares, Fundación Cardiovascular de Colombia, Floridablanca, Colombia
Ronald García, PhD en Neurociencias, Martinos Center for Biomedical Imaging, Massachusetts General Hospital, Harvard Medical School, Boston, Massachusetts, Estados Unidos. Escuela de Medicina, Universidad de Santander, Bucaramanga, Colombia
Ligia Rueda, Médico psiquiatra, Fundación Cardiovascular de Colombia, Floridablanca, Colombia
Sandra Carrillo, Médico neurólogo, Especialista en Neurofisiología, Fundación Cardiovascular de Colombia, Floridablanca, Colombia


Cómo es vivir con alguien que sufre depresión

Por:  Revista Semana | 20:08 | 13 de octubre de 2016
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Cuando un ser querido sufre de depresión, la dinámica familiar se trastoca. Es muy difícil escuchar a esa persona decir que se quiere morir. La tristeza, la frustración y el miedo afecta también a quien cuida al individuo. ¿Cómo llevar la depresión de un ser querido?

"Se acaba la risa, la alegría, todo es una desgracia. Es un torbellino que no tiene fin, una nube gris de la que no te puedes escapar", refiere Samuel*, recordando el inicio del período de depresión por el que pasó su esposa.

Un grave accidente automovilístico desató el trastorno. Estuvo hospitalizada y, tras un largo período de convalecencia, no pudo regresar a trabajar debido a las heridas que sufrió.

"Piensas que la persona que tienes a tu lado se está volviendo loca. Es muy difícil, especialmente al principio, cuando no sabes qué está pasando", afirma Samuel.

Cuando una persona recibe un diagnóstico de depresión, la atención de quienes tiene a su alrededor se concentra en ese individuo, comprensiblemente.

Pero los familiares o amigos que conviven y cuidan a los que sufren esa enfermedad mental, pasan por momentos muy difíciles y también están en riesgo de desarrollar un cuadro depresivo.

Los días siguen pasando

La dinámica familiar empieza a girar en torno a la enfermedad del ser querido.

Pero mientras eso pasa, la vida continúa. Las cuentas por pagar siguen llegando, hay que mantener el hogar, cocinar, trabajar, ocuparse de otros miembros de la familia, en especial si hay niños.

Samuel cuenta que salía de su casa todas las mañanas para llevar a la escuela a los dos hijos de la pareja -de 4 y 5 años- antes de ir a su oficina.

"No había opción, tenía que seguir trabajando y tratando de darle a los niños un poco de rutina y normalidad. Cuando regresábamos, al final de la tarde, me bajaba del carro primero y le decía a ellos que esperaran a que viniera a buscarlos".

Y continúa: "Abría la puerta y revisaba la casa. Me daba miedo entrar y encontrar a mi esposa ahorcada. Tenía que estar seguro de que mis hijos no fueran a presenciar algo tan traumático".

Terror, dolor e impotencia

Quienes han pasado por esa situación, coinciden en señalar que es muy difícil manejar la intensidad de los sentimientos que se generan.

"Todos los días, mi esposa me decía que se quería morir. Estaba aterrorizado. Estás cansado, frustrado, angustiado, triste. No tienes fuerza, no ves cómo vas a salir del hueco en el que estás", señala Samuel.

Algo similar vivió Rebeca*, la madre de un adolescente de 14 años.

La voz todavía se le quiebra cuando habla de uno de los peores momentos de la crisis por la que atravesó su hijo.

"Mamá, déjame morir, déjame morir", le decía el chico en una de las tres ocasiones en las que intentó quitarse la vida.

"Sientes pavor, dolor, miedo, es una situación extremadamente estresante. Ves a tu hijo sufrir y no sabes qué hacer. Sentía que a mi corazón y a mi vida le habían quitado un pedazo", dice Rebeca.

Tipos de depresión

Grave. Afecta el día a día del individuo, a quien se le dificultan acciones tan básicas como comer, bañarse y dormir. Es común experimentar varios episodios. Puede ser necesaria la internación en un hospital.

Medianamente severa. El efecto que tiene la condición en la vida de las personas que la padecen es limitado. Pueden tener dificultad para concentrarse en el trabajo, para motivarse o hacer las cosas que generalmente se disfrutan.

Desorden bipolar. El cambio de humor de quienes sufren de esta condición es extremo. Se pueden sentir eufóricos e indestructibles, y enseguida, desespero, letargo y pensamientos suicidas.

Depresión postnatal. Es lo que experimentan algunas madres después de dar a luz. La ansiedad, el cansancio, la incapacidad de cuidar del bebé y la falta de confianza pueden ser sensaciones sobrecogedoras.

Fuente: Fundación Salud Mental


Cómo llevar la depresión de un ser querido


1.- Mantenerse saludable. Se debe llevar una alimentación adecuada y hacer las comidas en horarios regulares. Descansar suficiente y hacer algún tipo de actividad física también es importante.

2.- Compartir lo que se siente con alguien de confianza. Es fundamental poder apoyarse en un familiar o un amigo, particularmente si se está atravesando un momento difícil. Si no es posible encontrarse en persona, un correo electrónico, un texto, un videochat o una conversación por teléfono es igualmente útil.

3.- Practicar alguna técnica de relajación. Además de relajarse permite que la persona que cuida a quien sufre de depresión, se dedique a sí mismo por un tiempo. Algunas alternativas son: yoga, meditación y atención plena. Incluso unos pocos minutos, serán de gran ayuda.

4.- Organizarse. Es útil realizar un cronograma con las actividades que hay que hacer y apuntar información importante como la dosis de medicación que tiene que tomar el paciente y teléfonos de emergencia. También es importante preparar un plan en caso de improvistos.

Fuente: Mind, ONG británica dedicada a la salud mental.

*Nombres ficticios para preservar la identidad de los entrevistados.

martes, 9 de agosto de 2016

Encuentran genes relacionados con la depresión

Por:  Nature | 7:46 p.m. | 15 de julio de 2015
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Un gen tendría que ver con fabricación de estructuras generadoras de energía llamadas mitocondrias.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) encontró que dos secuencias genéticas están vinculadas a la depresión.

Según la publicación en la revista Nature, el investigador líder del proyecto Jonathan Flint fue el más sorprendido con este descubrimiento, porque él mismo reconoció que sería difícil encontrar las secuencias genéticas relacionadas con la depresión.

En su trabajo Flint analizó a 5.303 personas con depresión. Junto a Kenneth Kendler, psiquiatra de la Universidad de Virginia Commonwealth en Richmond, trabajaron con mujeres de la China, debido a su gran población y a que se cree que el tema no está muy bien diagnosticada allí.

La investigación consistió en analizar el ADN de 5.303 mujeres chinas, el 85 por ciento de ellas tenían una forma grave de la enfermedad llamada la melancolía.

El análisis del ADN arrojó dos secuencias genéticas que parecían estar vinculadas a la depresión, situados en el cromosoma 10: Sirt 1 (Sirtuina) y LHPP Fosfolisina Fosfohistidina). El primero implicado en la fabricación de pequeñas estructuras generadoras de energía llamadas mitocondrias. Se ha visto que los pacientes con depresión tienen más ADN mitocondrial.

Las correlaciones fueron confirmadas en otro conjunto de más de 3.000 hombres y mujeres deprimidas y más de 3.000 controles.

La conexión mitocondrial concuerda con trabajos previos, incluidos algunos de LAB3 de Flint, que habían vinculado alteraciones mitocondriales a la depresión.

Flint y su grupo se preguntan si limitar el análisis a las personas con depresión particularmente severa podría cambiar las cosas.

La esperanza es que a medida que se encuentran más enlaces genéticos, se tengan no solo mejores diagnósticos sino también soluciones farmacológicas.

El éxito de Flint puede dinamizar esa búsqueda, dice Patrick Sullivan, especialista en genética psiquiátrica en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. “Hemos tenido que aprender a no escuchar mucho que nuestros críticos”, agrega: “si nos escuchamos a la gente diciendo que lo que estamos haciendo es estúpido, habríamos detenido hace años”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula en el mundo hay más de 350 millones de personas con depresión. Como consecuencia de esta situación, cada año se suicidan cerca de un millón de personas.

Nature

sábado, 12 de diciembre de 2015

Terapia Ocupacional y depresión: Reconstruyendo vidas

Por Ashley Opp. Tomado de AOTA

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Traducido del inglés por Juan Carlos Alonso

La proliferación de los comerciales para diversos medicamentos antidepresivos ha convencido a muchos estadounidenses que la gestión de la depresión es tan simple como tomar una pastilla. Aunque la medicación puede ser un componente importante del tratamiento de la depresión, los profesionales de terapia ocupacional pueden ayudar a las personas con depresión a reestructurar sus vidas diarias, encontrar sentido a las ocupaciones diarias, y redefinir su sentido de identidad.

¿Qué es la depresión?

"Desde la perspectiva de la terapia ocupacional, las personas con depresión típicamente no tienen la energía o el manejo para participar en las cosas que son importantes para ellos", dice Lisa Mahaffey, MS, OTR / L, una terapeuta ocupacional del Hospital Linden Oaks en Naperville, Illinois. Los síntomas, dice, dependen de la edad de uno. Los niños con depresión tienden a conectarse con la ira y se centran en su incapacidad para hacer las cosas. Otros signos de depresión incluyen aferrarse a los padres, el miedo a la muerte de los padres, y la negativa a ir al colegio. Los adolescentes con depresión suelen ser socialmente evitativos, muy irritables o enojados, y, a veces expresan pensamientos suicidas a amigos o familiares. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (2003), el suicidio es la tercera causa de muerte en los adolescentes.

Los adultos tienen síntomas más variados en la depresión. Al igual que los adolescentes, dejan de participar en sus roles de ocio, familia y mantenimiento del hogar. Esta falta de energía también puede afectar su trabajo, si es que están  trabajando. Los adultos con depresión tienen dificultades para levantarse de la cama, vestirse, cuidar de sí mismos personalmente, resolver problemas, participar en actividades, o salir con los amigos. "Pueden ser señalados de tristes, irritables y faltos de atención a los detalles, tales como echar a perder las tareas de administración de dinero, o no recordar citas o fechas importantes", dice Mahaffey.

Para la población de adultos mayores, la depresión se manifiesta más como síntomas físicos. "Estos síntomas somáticos incluyen dolores de cabeza, dolores de estómago, o quejas del intestino y la vejiga, que después de muchas evaluaciones se determina que están vinculados a la depresión y a la ansiedad", dice Mahaffey. Algunos adultos mayores están demasiado ansiosos para salir de la casa, lo que puede ser un síntoma de la depresión. Un adulto mayor se puede romper la muñeca o la cadera y, a diferencia de personas más jóvenes, ser incapaz de adaptarse o ver la fractura como una interrupción temporal en su vida. En cambio, la reacción es desanimarse y estar cada vez más temerosos de las caídas. Este miedo lleva a la inactividad, a bajar la resistencia y la flexibilidad, y a un mayor aislamiento, que, paradójicamente conduce a un aumento del riesgo de caídas adicionales y a mayores grados de depresión.

Los adultos mayores que están deprimidos, a menudo experimentan una culminación de pérdidas, no sólo de seres queridos, sino a veces de salud. La depresión se correlaciona con la pérdida de independencia, y las tasas de depresión se disparan cuando la gente es internada en instituciones, en particular hogares de ancianos y hospitales. Según el Instituto Nacional de Salud Mental (2007), las personas de 65 años de edad y mayores representan sólo el 12% de la población estadounidense, pero representaron el 16% de los suicidios en el año 2004.

¿Qué causa la depresión?

Las causas de la depresión varían. Para algunas personas, la depresión es causada exclusivamente por la disminución de neurotransmisores en el cerebro, y puede ser genética. Para otros, "la causa pueden ser los eventos la vida -la imposibilidad de obtener la satisfacción de sus relaciones, o experiencias de vida que no pudieron ofrecerles los conocimientos necesarios para gestionar y hacer frente a sus responsabilidades", dice Mahaffey. "Sin embargo, se puede argumentar que, aunque algunas formas de depresión se pueden remontar a acontecimientos de la vida de una persona, los patrones de pensamiento de las personas con depresión afectan la capacidad del cerebro para producir neurotransmisores. Hay una conexión mente-cuerpo, lo que podría ser la razón por la cual la gente responde muy bien a los medicamentos antidepresivos que aumentan los neurotransmisores, lo que les permite participar en otras formas de terapia y de desarrollo de habilidades. "Estos a su vez pueden reducir la necesidad de medicamentos.

¿Cómo puede ayudar la Terapia Ocupacional?

Los terapeutas ocupacionales pueden examinar los roles de vida que son importantes para los pacientes con depresión y ayudar a adaptar sus responsabilidades para darles la oportunidad de participar y ganar un sentido de logro. "Por lo general exploro sobre las funciones importantes para un paciente -trabajador, estudiante, miembro de la familia, amigo, aficionado- y hablamos de cómo todos esos papeles tienen una serie de responsabilidades que, cuando los desempeñaba, tenían un resultado que era deseable y gratificante", explica Mahaffey.

Los profesionales determinan luego lo que interfiere con la capacidad de una persona para cumplir con esas responsabilidades, tales como trabajar hasta tarde todos los días, o desarrollar tareas abrumadoras de trabajo. "A veces hay que descomponer las tareas. Por ejemplo, podría tener una madre que necesite identificar algunas comidas simples y hacer una lista de compras que le permitan tener sus niños alimentados mientras ella trabaja su depresión ", dice Mahaffey.

La autoestima y la identidad también juegan un papel importante en el manejo de la depresión. "Miro la autoestima desde la perspectiva de cómo las elecciones que hacemos en nuestras vidas  impactan nuestra forma de pensar, y por lo tanto, cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos", dice Mahaffey. Los médicos pueden hablar con los pacientes acerca de la estructuración del día y la sustitución de malos hábitos por otros mejores. Por ejemplo, ¿qué pueden hacer las personas con depresión para llenar y estructurar todo ese tiempo que previamente lo pasaba solo, tal vez en cama o enfrente de la televisión?

Los terapeutas ocupacionales pueden ayudar a las personas con depresión a examinar cómo equilibrar el ocio, el trabajo y las relaciones interpersonales. "Nos fijamos en la estructura diaria e incluimos ciertas ocupaciones y estrategias para asegurar que los pacientes sigan ciertas pautas, de manera que cumplan las responsabilidades de funciones que tengan sentido para ellos", dice Mahaffey.

Un ejemplo de caso

En un caso atípico, un hombre de 45 años de edad, muy inteligente, había comenzado un negocio exitoso. Tenía una hija y un buen matrimonio. "Él entró en el hospital deprimido y con ideas suicidas y no podía entender la causa, ya que su vida iba tan bien", dice Mahaffey. Ella le hizo una Entrevista sobre la Historia Ocupacional de Rendimiento (Keilhofner, et al., 1997) y una lista de comprobación de intereses. "Juntos, nos enteramos de que en toda la primera parte de su vida se había fijado metas, y siempre trabajó duro para cumplirlas. Había llegado a un punto de su vida en que había cumplido cada meta que se había propuesto, y ya no podía obtener más significados en ese momento", dice Mahaffey. El paciente identificó la pintura al óleo como un interés del pasado, pero al cual había renunciado. Todavía tenía los materiales, por lo que, con el estímulo de Mahaffey, se puso el objetivo de sacarlos y pintar algo para su casa. Un año y medio más tarde, tuvo la inauguración de una galería.

Aunque el caso de este paciente es inusual, demuestra lo estrechamente ligada que está la ocupación de actividades que la gente tiene, a su sentido de propósito e identidad, y aquí es en donde prospera la terapia ocupacional. Como Mahaffey dice, "La terapia ocupacional está en una muy buena posición para ayudar a las personas a desarrollar sus identidades profesionales y a comenzar a conseguir satisfacción con lo que hacen."

Encontrar un Profesional de Terapia Ocupacional 

Los médicos y otros profesionales del campo médico pueden informar sobre los profesionales de terapia ocupacional. Aunque la mayoría de los profesionales de terapia ocupacional que se especializan en el trabajo de la depresión están en el ámbito hospitalario, si está viendo a un psiquiatra puede solicitar una remisión a un terapeuta ocupacional.

References

Centers for Disease Control and Prevention. (2003). Suicide among youth . Retrieved September 20, 2007, from http://www.cdc.gov/healthmarketing/entertainment_education/tips/suicide.htm
Keilhofner, T., Mallinson, T., Crawford, C., Novak, M., Rigby, M., Henry, A., & Walens, D. (1997 ). A user’s guide to the Occupational Performance History Interview-II (OPHI-II) (version 2.0). Chicago: Model of Human Occupation Clearinghouse, Department of Occupational Therapy, College of Applied Health Sciences, University of Illinois at Chicago.
National Institute of Mental Health. (2007). Older adults: Depression and suicide facts . Retrieved September 18, 2007, from http://www.nimh.nih.gov/health/publications/older-adults-depression-and-suicide-facts.shtml

sábado, 22 de agosto de 2015

Medicación para la ansiedad: lo que usted necesita saber acerca de estos medicamentos

Por Melinda Smith, M.A., Lawrence Robinson, and Jeanne Segal, Ph.D - Última actualización: Agosto de 2015. - Tomado de Helpguide.com 

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                                                 Traducido del inglés por Juan Carlos Alonso

Los medicamentos pueden aliviar algunos de los síntomas de la ansiedad, pero no curan el problema de fondo y por lo general no es una solución a largo plazo. Estos medicamentos vienen también con efectos secundarios y preocupaciones de seguridad, tales como el riesgo de adicción. Con el fin de decidir si la medicación es la adecuada para usted, es importante sopesar los beneficios de los medicamentos contra los inconvenientes. Una vez que usted haya investigado sus opciones, incluyendo otras terapias y cambios de estilo de vida que pueden ayudar, se puede tomar una decisión informada.

Comprender la medicación para la ansiedad

Esta información no pretende ser un sustituto del acompañamiento médico. Si usted está tomando un medicamento para la ansiedad, ¡no cambie su dosis sin consultar a su médico!

Se utilizan muchos tipos diferentes de medicamentos en el tratamiento de los trastornos de ansiedad, incluidos los medicamentos tradicionales como las benzodiazepinas, y opciones nuevas como los antidepresivos y los betabloqueantes.

Estos medicamentos pueden ser muy efectivos, pero no deben ser considerados una cura. Tales ansiolíticos pueden proporcionar un alivio temporal, pero no tratan la causa subyacente al trastorno de ansiedad. Una vez que usted deja de tomar el medicamento, los síntomas de la ansiedad a menudo regresan con toda su fuerza.

Es importante también ser conscientes de los riesgos de la medicación para la ansiedad. Tales medicamentos pueden causar una amplia gama de efectos secundarios desagradables y a veces peligrosos. Muchos de estos medicamentos son también creadores de hábito y físicamente adictivos, por lo que es difícil dejar de tomarlos una vez que haya comenzado.

El tema de fondo

Si usted tiene una ansiedad que es lo suficientemente grave como para interferir con su capacidad de funcionar, la medicación puede ser adecuada para usted. Sin embargo, muchas personas utilizan ansiolíticos cuando funcionarían igual de bien o mejor estrategias como la terapia, el ejercicio, o la autoayuda, sin los efectos secundarios y riesgos que acompañan los primeros.

Las estrategias de terapia y autoayuda pueden ayudarle a llegar al tema de fondo subyacente a sus problemas y desarrollar las herramientas para vencer la ansiedad para siempre. Así, aunque el tratamiento farmacológico puede ser beneficioso, no es de ninguna manera es la única respuesta. Hay otros métodos de tratamiento eficaces que se pueden tomar, además de los medicamentos o en lugar de ellos. Usted debe evaluar sus opciones y decidir qué es lo mejor para usted.

Medicación para la ansiedad (tranquilizantes / benzodiazepinas)

Los medicamentos anti-ansiedad, también conocidos como tranquilizantes, son drogas que alivian la ansiedad porque desaceleran el sistema nervioso central. Sus efectos relajantes y calmantes se han hecho muy populares: son el tipo de los medicamentos más ampliamente prescritos para la ansiedad. También se prescriben como pastillas para dormir y relajantes musculares.

Las benzodiazepinas son la clase más común de los ansiolíticos. Ellos incluyen:
  • ·             Xanax (alprazolam)
  • ·             Klonopin (clonazepam)
  • ·             Valium (diazepam)
  • ·            Ativan (lorazepam)
Las benzodiazepinas actúan típicamente rápido, trayendo alivio entre treinta minutos a una hora luego de tomados. Debido a la rapidez con que trabajan, estos medicamentos son muy eficaces cuando se toman durante un ataque de pánico o un episodio de ansiedad abrumadora. Pero a pesar de sus potentes efectos contra la ansiedad, tienen sus inconvenientes.

Efectos secundarios de los medicamentos anti-ansiedad

La medicación contra la ansiedad como las benzodiazepinas actúan reduciendo la actividad cerebral. Si bien esto alivia temporalmente la ansiedad, también puede dar lugar a efectos secundarios no deseados.

Cuanto mayor sea la dosis, más pronunciados suelen llegar a ser estos efectos secundarios. Sin embargo, algunas personas se sienten soñolientas, brumosas, y descoordinadas, incluso en dosis bajas de benzodiacepinas, lo que les puede causar problemas en el trabajo, la escuela o en actividades cotidianas como conducir. Algunos incluso sienten una resaca al día siguiente de tomar los medicamentos.

Debido a que las benzodiazepinas se metabolizan lentamente, el medicamento se puede acumular en el cuerpo cuando se utiliza durante períodos de tiempo más largos. El resultado es la sedación excesiva. Las personas que están sobre sedadas pueden parecer como si estuvieran borrachas.


Efectos secundarios más comunes de las benzodiazepinas o tranquilizantes
- Somnolencia
- Falta de energía
- Torpeza
- Reflejos lentos
- Dificultad para hablar
- Confusión y desorientación
- Depresión
- Mareos, aturdimiento
- Deterioro del pensamiento y el juicio
- Pérdida de memoria, falta de memoria
- Náuseas, malestar estomacal
- Visión borrosa o doble


Las benzodiazepinas también están asociadas con la depresión. Los usuarios a largo plazo de las benzodiazepinas están a menudo deprimidos, y con dosis más altas se cree que aumenta el riesgo de síntomas depresivos y pensamientos y sentimientos suicidas. Por otra parte, las benzodiazepinas pueden causar embotamiento emocional o atontamiento. El medicamento alivia la ansiedad, pero también bloquea los sentimientos de placer o dolor.

Efectos paradójicos de la medicación anti-ansiedad

A pesar de sus propiedades sedantes, algunas personas que toman ansiolíticos experimentan una excitación paradójica. Las reacciones paradójicas más comunes son el aumento de la ansiedad, irritabilidad y agitación. Sin embargo, también pueden ocurrir efectos más severos, incluyendo:
  • ·         Manía
  • ·         Hostilidad y rabia
  • ·         Comportamiento agresivo o impulsivo
  • ·         Alucinaciones
Aunque es poco común, estos efectos adversos son peligrosos. Las reacciones paradójicas a estos ansiolíticos son más comunes en los niños, ancianos y personas con discapacidades de desarrollo.

Preocupaciones de seguridad de los medicamentos anti-ansiedad y factores de riesgo

Más allá de los efectos secundarios comunes, los ansiolíticos tienen riesgos adicionales. Mientras que los medicamentos tranquilizantes ansiolíticos son relativamente seguros cuando se toman sólo ocasionalmente y en pequeñas dosis, al combinarse con otras sustancias o tomados durante largos períodos de tiempo, puede conducir a problemas graves. Además, algunas personas tienen reacciones adversas a cualquier cantidad de ansiolíticos. No son seguros para todas las personas, incluso cuando se utilizan responsablemente.

Interacción con otros medicamentos y sobredosis

Utilizados solos, los ansiolíticos como Xanax o Valium rara vez causan sobredosis fatales, incluso cuando se toman en grandes dosis. Pero cuando se combinan con otros depresores del sistema nervioso central, los efectos tóxicos de estos ansiolíticos aumentan.

Tomar ansiolíticos junto con alcohol, analgésicos recetados, o pastillas para dormir, puede ser mortal. También pueden ocurrir peligrosas interacciones cuando los ansiolíticos se toman con antihistamínicos, que se encuentran en muchos medicamentos de venta sin receta para el resfriado, alergias y pastillas para dormir. Los antidepresivos como Prozac y Zoloft también pueden aumentar su toxicidad. Hable siempre con su médico o farmaceuta antes de combinar medicamentos.

Los factores de riesgo de las drogas anti-ansiedad

Cualquiera que tome ansiolíticos puede experimentar efectos secundarios desagradables o peligrosos. 

Pero algunas personas tienen un riesgo más alto:

Personas mayores de 65 años. Los adultos mayores son más sensibles a los efectos sedantes de los ansiolíticos. Incluso pequeñas dosis pueden causarles confusión, amnesia, pérdida del equilibrio, y un deterioro cognitivo que se parece a la demencia. El uso de drogas anti-ansiedad en los ancianos se asocia con un mayor riesgo de caídas, fractura de cadera y de piernas, y accidentes de tráfico.

Mujeres embarazadas. Las mujeres embarazadas deben evitar los ansiolíticos. Dado que estos medicamentos atraviesan la placenta, su uso durante el embarazo puede conducir en el bebé a la dependencia. Después del nacimiento, el bebé sufrirá luego de abstinencia, con síntomas tales como debilidad muscular, irritabilidad, temblor y problemas de sueño y de respiración. Estos medicamentos contra la ansiedad son excretados a través de la leche materna, por lo que deben evitarse también durante la lactancia.

Personas con historial de abuso de sustancias. Cualquier persona con un problema actual o anterior con el alcohol o las drogas, debe evitar los ansiolíticos o utilizarlos sólo con extrema precaución. El mayor beneficio de las benzodiazepinas es que trabajan de forma rápida, pero esto también las hace adictiva. Esto puede conducir rápidamente a su abuso, a menudo en combinación peligrosa con el alcohol u otras drogas ilícitas.


Conexión entre la medicación ansiedad y accidentes

Los ansiolíticos provocan somnolencia y falta de coordinación, lo que contribuye a los accidentes en el hogar, en el trabajo, y en la carretera. Los estudios demuestran que tomar ansiolíticos aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tráfico grave.


Dependencia de las drogas contra la ansiedad y la abstinencia

Los ansiolíticos, incluyendo las benzodiazepinas populares, tales como Xanax, Klonopin, Valium, y Ativan, son para uso a corto plazo. Sin embargo, muchas personas toman ansiolíticos durante largos períodos de tiempo. Esto es arriesgado porque, cuando se toma con regularidad, las benzodiazepinas conducen rápidamente a la dependencia física. La tolerancia a las drogas es también común, ya que se necesitan dosis cada vez más altas para obtener el mismo alivio de ansiedad que antes. De acuerdo con la Academia Americana de Médicos de Familia, las benzodiazepinas pierden su efecto terapéutico anti-ansiedad después de 4 a 6 meses de uso regular.

La mayoría de las personas se vuelven adictas a su medicamento contra la ansiedad en un par de meses, pero los problemas pueden surgir antes. Para algunos, la dependencia de las drogas se desarrolla después de unas pocas semanas. Una vez que alguien está físicamente dependiente de una medicación de ansiedad, es difícil dejar de tomarlo. El cuerpo se acostumbra al medicamento, por lo que se producen síntomas de abstinencia, si la dosis se reduce o se suspende.

La dependencia psicológica puede ser también un problema. Si usted ha estado confiando en un ansiolítico para mantener la ansiedad bajo control, es posible que pierda la confianza en sus propias capacidades para hacer frente a las dificultades de la vida y empezar a pensar que "necesita" el medicamento para sobrevivir.


Usted puede ser dependiente de las benzodiazepinas si:
-  Ha tomado benzodiacepinas durante cuatro meses o más.
- Confía en sus pastillas para salir adelante.
- Alguna vez que ha reducido o dejado de tomar sus pastillas, se ha sentido enfermo, ansioso o ha experimentado síntomas inusuales.
- Siente que sus píldoras no están teniendo el mismo efecto que cuando empezó a tomarlas.
- Toma una pastilla extra durante los momentos de tensión.
- Ha intentado reducir o dejar de tomar sus pastillas y no ha podido pegar el ojo.
- Ha aumentado su dosis.
- Ha incrementado su consumo de alcohol.
- Las benzodiazepinas están interfiriendo con su vida de alguna manera (sentirse enfermo frente a los problemas de trabajo, familiares o de pareja, dificultades para salir adelante, dificultad para recordar cosas).
- Siempre se asegura de nunca quedarse sin pastillas.
- Lleva sus píldoras con usted "por si acaso".


Si usted está físicamente dependiente de los ansiolíticos y quisiera dejarlos, es importante hacerlo bajo la guía de un profesional de salud médica. La clave está en ir reduciendo la dosis durante un período de tiempo. Si deja de tomar su medicamento de repente, puede experimentar síntomas de abstinencia graves, tales como:
  • ·         Aumento de la ansiedad
  • ·         Insomnio
  • ·         Confusión
  • ·         Taquicardia
  • ·         Transpiración
  • ·         Temblor
Disminuir paulatinamente la droga le ayudará a minimizar la reacción de abstinencia. Sin embargo, si usted ha tomado ansiolíticos durante meses, puede todavía experimentar algunos de los síntomas de abstinencia. La ansiedad, el insomnio y la depresión pueden permanecer meses después de que usted haya dejado de tomar el ansiolítico. Desafortunadamente, estos síntomas persistentes de abstinencia son frecuentemente tomados equívocamente como un retorno del problema original, haciendo que algunas personas reinicien la medicación.

Otros tipos de ansiolíticos

Debido a las muchas preocupaciones de seguridad vinculadas a las drogas contra la ansiedad, han ganado popularidad otros medicamentos para tratar la ansiedad. Las alternativas a los ansiolíticos incluyen antidepresivos, buspirona y bloqueadores beta.

Los medicamentos antidepresivos para la ansiedad

Muchos medicamentos originalmente aprobados para el tratamiento de la depresión se han utilizado para aliviar los síntomas de la ansiedad. Estos incluyen ciertos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los antidepresivos tricíclicos (ATC), ls inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) y los antidepresivos atípicos más nuevos.

Los antidepresivos suelen ser preferibles a los ansiolíticos tradicionales debido a que el riesgo de la dependencia y el abuso es menor. Sin embargo, los antidepresivos tardan de 4 a 6 semanas para comenzar a aliviar los síntomas de ansiedad, por lo que no se pueden tomar "según sea necesario". Por ejemplo, los antidepresivos no ayudarán en absoluto si usted esperó hasta tener un ataque de pánico para tomarlos. Su uso se limita a problemas de ansiedad crónicos que requieren tratamiento continuo.

Los antidepresivos más recetados para la ansiedad son los ISRS como Prozac, Zoloft, Paxil, Lexapro y Celexa. Estos funcionan mediante la regulación de los niveles de serotonina en el cerebro para elevar el estado de ánimo y se han utilizado para tratar el trastorno de pánico, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y el trastorno de ansiedad generalizada (TAG).

Los efectos secundarios comunes incluyen:
  • ·         Náuseas
  • ·         Nerviosismo
  • ·         Dolores de cabeza
  • ·         Somnolencia
  • ·         Disfunción sexual
  • ·         Mareo
  • ·         Malestar estomacal
  • ·         Aumento de peso

Aunque la dependencia física no se desarrolla en forma tan rápida con los antidepresivos, la suspensión puede ser un problema. Si es descontinuado en forma demasiado rápida, la abstinencia de estos medicamentos puede provocar síntomas como depresión extrema y fatiga, irritabilidad, ansiedad, síntomas parecidos a la gripe, e insomnio.


El riesgo de suicidio con los antidepresivos

La FDA exige que todos los antidepresivos llevar una advertencia sobre el riesgo de pensamientos suicidas, hostilidad, y agitación. También existe el riesgo de que causen un aumento de la depresión y la ansiedad, en lugar de su disminución.


Buspirona (BuSpar)

La Buspirona, también conocido por el nombre de marca BuSpar, es un medicamento contra la ansiedad más nuevo, que actúa como un tranquilizante suave. La buspirona alivia la ansiedad mediante el aumento de serotonina en el cerebro como lo hacen los ISRS y la disminución de la dopamina. En comparación con ansiolíticos tradicionales como el Xanax, La Buspirona es de acción lenta. Se tarda unas dos semanas para empezar a trabajar con la ansiedad. Sin embargo, tiene varias ventajas sobre los ansiolíticos mayores: no es tan sedante, no afecta la memoria ni la coordinación, no es muy adictivo, y los efectos de la abstinencia son mínimos.

Los efectos secundarios comunes de la buspirona incluyen:
  • ·         Náuseas
  • ·         Dolores de cabeza
  • ·         Mareo
  • ·         Somnolencia
  • ·         Dolor de estómago
  • ·         Estreñimiento
  • ·         Diarrea
  • ·         Boca reseca
Dado que el riesgo de dependencia es bajo y no tiene interacciones graves con otras drogas, La Buspirona es una buena opción para las personas mayores y personas con historial de abuso de sustancias. Sin embargo, su eficacia es limitada. Funciona para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), pero no parece ayudar en los otros tipos de trastornos de ansiedad.

Medicamentos bloqueadores Beta para la ansiedad

Los bloqueadores Beta son un tipo de medicamento utilizados para tratar la presión arterial alta y problemas cardiacos. Sin embargo, estos medicamentos también se prescriben fuera de lo indicado, para la ansiedad. Los bloqueadores Beta funcionan al bloquear los efectos de la noradrenalina, hormona del estrés, que participan en la respuesta de lucha o huida. Esto ayuda a controlar los síntomas físicos de la ansiedad tales como frecuencia cardíaca alta, voz temblorosa, sudoración, mareos, y manos temblorosas.

Debido a que los betabloqueantes no afectan los síntomas emocionales de ansiedad, como la preocupación, son de gran ayuda para las fobias, la fobia social, y en particular la ansiedad de rendimiento. Si usted está anticipando una situación específica que le produce ansiedad (como dar un discurso), tomar un bloqueador Beta de antemano puede ayudarle a reducir sus "nervios".

Los bloqueadores Beta incluyen fármacos como el propranolol (Inderal) y atenolol (Tenormin). Los efectos secundarios comunes incluyen:
  • ·         Mareo
  • ·         Somnolencia
  • ·         Náuseas
  • ·         Pulso inusualmente lento

Decidir si la medicación para la ansiedad es la adecuada para usted

Si usted está tratando de decidir si debe o no tratar su ansiedad con medicamentos, es importante sopesar los pros y los contras conjuntamente con su médico. También es importante aprender acerca de los efectos secundarios comunes del ansiolítico que está considerando. Los efectos secundarios de la medicación contra la ansiedad tienen una gama que va desde molestias leves como la resequedad de la boca hasta problemas más graves, como náuseas agudas o aumento de peso pronunciado. Para cualquier medicamento anti-ansiedad, tendrá que equilibrar los efectos secundarios frente a los beneficios.

Preguntas que debe hacerse junto con un profesional de salud mental

·         ¿Es la medicación la mejor opción para mi problema de ansiedad?
·         ¿Estoy dispuesto a soportar los efectos secundarios desagradables a cambio del alivio de la ansiedad?
·         ¿Qué tratamientos no farmacológicos para la ansiedad podrían ayudar?
·         ¿Tengo el tiempo y estoy dispuesto a seguir los tratamientos no farmacológicos como la terapia cognitivo-conductual?
·         ¿Qué estrategias de autoayuda podrían ayudarme a conseguir tener mi ansiedad bajo control?
·         Si decido tomar la medicación contra la ansiedad, ¿debería acompañarla también de alguna terapia?

Preguntas para su médico

·         ¿Cómo va a ayudar el medicamento con mi ansiedad?
·         ¿Cuáles son los efectos secundarios comunes de la droga?
·         ¿Hay alguna comida y bebidas que necesitaré evitar?
·         ¿Cómo va a interactuar este medicamento con mis otras drogas?
·         ¿Por cuánto tiempo tendré que tomar la medicación anti-ansiedad?
·         ¿Dejar luego la medicación será difícil?
·         ¿Volverá mi ansiedad cuando deje de tomar el medicamento?

La medicación por sí sola no es suficiente

Recuerde que los ansiolíticos no son una cura. Los medicamentos pueden tratar algunos síntomas de ansiedad, pero no pueden cambiar los temas y situaciones que subyacen en su vida y que lo están volviendo ansioso. Los medicamentos contra la ansiedad no van a resolver sus problemas si está ansioso debido a las cuentas crecientes por pagar, o a una tendencia a pensar el "los peor que le puede pasar", o una relación afectiva poco saludable. Ahí es donde la terapia y otros cambios de estilo de vida son necesarios.

Hay muchas alternativas de tratamiento diferentes a la medicación, incluyendo la psicoterapia, que es ampliamente aceptada por ser más eficaz contra la ansiedad que las drogas. Para superar la ansiedad, es posible que tenga que hacer grandes cambios en su vida. Modificaciones en el estilo de vida que pueden producir cambios en los niveles de ansiedad, incluyen el ejercicio regular, dormir lo suficiente, y una dieta saludable. Otros tratamientos eficaces para la ansiedad incluyen terapia de conversación, meditación, el biofeedback, la hipnosis y la acupuntura.

La ventaja de los tratamientos no farmacológicos en casos de ansiedad es que producen cambios duraderos y alivio a largo plazo. Si su ansiedad es tan severa que interfiere con la terapia, la medicación puede ser útil en el corto plazo para tener sus síntomas bajo control. Una vez que su ansiedad está en un nivel manejable, se puede seguir con éxito otras formas de comportamiento y terapia de conversación.

Directrices para la toma de medicamentos para la ansiedad

Si usted decide tomar medicamentos para su trastorno de ansiedad, es importante aprender todo lo que pueda acerca de su medicamento y administrarlo como está indicado. Cuanto más se sabe acerca de su medicación, mejor equipado estará para identificar y hacer frente a los efectos secundarios, evitar peligrosas interacciones con otros medicamentos, y minimizar otros riesgos de la medicación.

Algunas sugerencias si decide tomar la medicación para la ansiedad:

Sea paciente. Se necesita tiempo para que la mayoría de los ansiolíticos llegar a su efecto terapéutico completo. Si bien es posible que desee un alivio inmediato, es importante tener expectativas realistas. Usted tendrá que trabajar estrechamente con su médico para encontrar la dosis correcta y evaluar la eficacia del medicamento.

Evite el alcohol. El alcohol y los ansiolíticos no se deben mezclar. La combinación puede incluso ser letal. Pero incluso en dosis menos tóxicas, el alcohol y estos medicamentos pueden causar mala coordinación y el pensamiento deteriorado, lo que aumenta el riesgo de accidentes de tránsito y otras lesiones.

Controle su respuesta a la medicación. Mantenga una estrecha vigilancia sobre su reacción a la medicación, incluyendo cualquier cambio físico y emocional que esté experimentando. Todo el mundo reacciona de manera diferente a las drogas, por lo que es imposible predecir qué efectos secundarios tendrá usted o qué tan bien funcionará su medicación. Si usted está tomando benzodiacepinas (Valium, Xanax, etc.), no conduzca ni maneje maquinaria pesada hasta que sepa cómo le afecta el medicamento.

Hable con su médico. Sea abierto y honesto acerca de los efectos secundarios que su medicamento está causando. No tenga miedo de hablar de sus problemas o preocupaciones. Y si bien nunca debe dejar su medicamento sin consultar primero con su médico, en última instancia, la decisión depende de usted. Si no está satisfecho con la forma en que las pastillas le hacen sentir, pida a su médico que le ayude a disminuirla.

Continuar la terapia. Los medicamentos pueden controlar los síntomas de la ansiedad, pero no tratar el problema subyacente. Por lo tanto, es crucial seguir una terapia o alguna otra forma de tratamiento contra la ansiedad. La terapia puede ayudarle a llegar a la raíz de su problema de ansiedad y desarrollar mejores habilidades para afrontarla.


Si usted está tomando alguna benzodiacepina:

- Tenga citas regulares con un psiquiatra especializado en el tratamiento de trastornos de ansiedad y que esté al tanto de las últimas investigaciones sobre las benzodiazepinas y otros ansiolíticos y terapias.
- No suspenda su medicación sin consultar antes a su psiquiatra. Si usted ha estado tomando benzodiazepinas durante más de un mes, debe reducir gradualmente la dosis bajo supervisión de su médico.
- Encontrar la dosis correcta es un proceso de ensayo y error, pero usted debe preocuparse si la está aumentando. Si necesita dosis cada vez mayores para lograr el mismo efecto, eso es un signo de una dependencia de la droga en desarrollo.