Sobre este Blog

Buena parte de los pacientes que nos llegan a los analistas junguianos, psicoanalistas, psicólogos, psiquiatras y médicos, padecen de depresión. No es raro que esto suceda si se tiene en cuenta que unos 350 millones de personas sufren de esta enfermedad en el mundo. La depresión reduce la capacidad de las personas para enfrentar los retos de la cotidianidad, y ocasiona el deterioro de las relaciones familiares, laborales y sociales. Dentro de las causas para desencadenarla se combinan múltiples factores: genéticos, biológicos, psicológicos y sociales. También pueden contribuir a gestarla situaciones difíciles de la vida, como los duelos de todo tipo, el desempleo, el abuso temprano, los conflictos familiares. Los tratamientos que se recomiendan son igualmente variados, desde modificaciones en el estilo de vida para los casos más leves, hasta los psicoanálisis (no sólo junguianos), psicoterapias y medicamentos, en casos más severos. A pesar de lo anterior, se trata aún de una enfermedad muy poco conocida. Este blog intenta contribuir a divulgar información sobre ella, desde todos los enfoques; pensamos que una crisis mundial como esta necesita de todo tipo de miradas. Hasta la de humor...

sábado, 22 de agosto de 2015

Medicación para la ansiedad: lo que usted necesita saber acerca de estos medicamentos

Por Melinda Smith, M.A., Lawrence Robinson, and Jeanne Segal, Ph.D - Última actualización: Agosto de 2015. - Tomado de Helpguide.com 

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                                                 Traducido del inglés por Juan Carlos Alonso

Los medicamentos pueden aliviar algunos de los síntomas de la ansiedad, pero no curan el problema de fondo y por lo general no es una solución a largo plazo. Estos medicamentos vienen también con efectos secundarios y preocupaciones de seguridad, tales como el riesgo de adicción. Con el fin de decidir si la medicación es la adecuada para usted, es importante sopesar los beneficios de los medicamentos contra los inconvenientes. Una vez que usted haya investigado sus opciones, incluyendo otras terapias y cambios de estilo de vida que pueden ayudar, se puede tomar una decisión informada.

Comprender la medicación para la ansiedad

Esta información no pretende ser un sustituto del acompañamiento médico. Si usted está tomando un medicamento para la ansiedad, ¡no cambie su dosis sin consultar a su médico!

Se utilizan muchos tipos diferentes de medicamentos en el tratamiento de los trastornos de ansiedad, incluidos los medicamentos tradicionales como las benzodiazepinas, y opciones nuevas como los antidepresivos y los betabloqueantes.

Estos medicamentos pueden ser muy efectivos, pero no deben ser considerados una cura. Tales ansiolíticos pueden proporcionar un alivio temporal, pero no tratan la causa subyacente al trastorno de ansiedad. Una vez que usted deja de tomar el medicamento, los síntomas de la ansiedad a menudo regresan con toda su fuerza.

Es importante también ser conscientes de los riesgos de la medicación para la ansiedad. Tales medicamentos pueden causar una amplia gama de efectos secundarios desagradables y a veces peligrosos. Muchos de estos medicamentos son también creadores de hábito y físicamente adictivos, por lo que es difícil dejar de tomarlos una vez que haya comenzado.

El tema de fondo

Si usted tiene una ansiedad que es lo suficientemente grave como para interferir con su capacidad de funcionar, la medicación puede ser adecuada para usted. Sin embargo, muchas personas utilizan ansiolíticos cuando funcionarían igual de bien o mejor estrategias como la terapia, el ejercicio, o la autoayuda, sin los efectos secundarios y riesgos que acompañan los primeros.

Las estrategias de terapia y autoayuda pueden ayudarle a llegar al tema de fondo subyacente a sus problemas y desarrollar las herramientas para vencer la ansiedad para siempre. Así, aunque el tratamiento farmacológico puede ser beneficioso, no es de ninguna manera es la única respuesta. Hay otros métodos de tratamiento eficaces que se pueden tomar, además de los medicamentos o en lugar de ellos. Usted debe evaluar sus opciones y decidir qué es lo mejor para usted.

Medicación para la ansiedad (tranquilizantes / benzodiazepinas)

Los medicamentos anti-ansiedad, también conocidos como tranquilizantes, son drogas que alivian la ansiedad porque desaceleran el sistema nervioso central. Sus efectos relajantes y calmantes se han hecho muy populares: son el tipo de los medicamentos más ampliamente prescritos para la ansiedad. También se prescriben como pastillas para dormir y relajantes musculares.

Las benzodiazepinas son la clase más común de los ansiolíticos. Ellos incluyen:
  • ·             Xanax (alprazolam)
  • ·             Klonopin (clonazepam)
  • ·             Valium (diazepam)
  • ·            Ativan (lorazepam)
Las benzodiazepinas actúan típicamente rápido, trayendo alivio entre treinta minutos a una hora luego de tomados. Debido a la rapidez con que trabajan, estos medicamentos son muy eficaces cuando se toman durante un ataque de pánico o un episodio de ansiedad abrumadora. Pero a pesar de sus potentes efectos contra la ansiedad, tienen sus inconvenientes.

Efectos secundarios de los medicamentos anti-ansiedad

La medicación contra la ansiedad como las benzodiazepinas actúan reduciendo la actividad cerebral. Si bien esto alivia temporalmente la ansiedad, también puede dar lugar a efectos secundarios no deseados.

Cuanto mayor sea la dosis, más pronunciados suelen llegar a ser estos efectos secundarios. Sin embargo, algunas personas se sienten soñolientas, brumosas, y descoordinadas, incluso en dosis bajas de benzodiacepinas, lo que les puede causar problemas en el trabajo, la escuela o en actividades cotidianas como conducir. Algunos incluso sienten una resaca al día siguiente de tomar los medicamentos.

Debido a que las benzodiazepinas se metabolizan lentamente, el medicamento se puede acumular en el cuerpo cuando se utiliza durante períodos de tiempo más largos. El resultado es la sedación excesiva. Las personas que están sobre sedadas pueden parecer como si estuvieran borrachas.


Efectos secundarios más comunes de las benzodiazepinas o tranquilizantes
- Somnolencia
- Falta de energía
- Torpeza
- Reflejos lentos
- Dificultad para hablar
- Confusión y desorientación
- Depresión
- Mareos, aturdimiento
- Deterioro del pensamiento y el juicio
- Pérdida de memoria, falta de memoria
- Náuseas, malestar estomacal
- Visión borrosa o doble


Las benzodiazepinas también están asociadas con la depresión. Los usuarios a largo plazo de las benzodiazepinas están a menudo deprimidos, y con dosis más altas se cree que aumenta el riesgo de síntomas depresivos y pensamientos y sentimientos suicidas. Por otra parte, las benzodiazepinas pueden causar embotamiento emocional o atontamiento. El medicamento alivia la ansiedad, pero también bloquea los sentimientos de placer o dolor.

Efectos paradójicos de la medicación anti-ansiedad

A pesar de sus propiedades sedantes, algunas personas que toman ansiolíticos experimentan una excitación paradójica. Las reacciones paradójicas más comunes son el aumento de la ansiedad, irritabilidad y agitación. Sin embargo, también pueden ocurrir efectos más severos, incluyendo:
  • ·         Manía
  • ·         Hostilidad y rabia
  • ·         Comportamiento agresivo o impulsivo
  • ·         Alucinaciones
Aunque es poco común, estos efectos adversos son peligrosos. Las reacciones paradójicas a estos ansiolíticos son más comunes en los niños, ancianos y personas con discapacidades de desarrollo.

Preocupaciones de seguridad de los medicamentos anti-ansiedad y factores de riesgo

Más allá de los efectos secundarios comunes, los ansiolíticos tienen riesgos adicionales. Mientras que los medicamentos tranquilizantes ansiolíticos son relativamente seguros cuando se toman sólo ocasionalmente y en pequeñas dosis, al combinarse con otras sustancias o tomados durante largos períodos de tiempo, puede conducir a problemas graves. Además, algunas personas tienen reacciones adversas a cualquier cantidad de ansiolíticos. No son seguros para todas las personas, incluso cuando se utilizan responsablemente.

Interacción con otros medicamentos y sobredosis

Utilizados solos, los ansiolíticos como Xanax o Valium rara vez causan sobredosis fatales, incluso cuando se toman en grandes dosis. Pero cuando se combinan con otros depresores del sistema nervioso central, los efectos tóxicos de estos ansiolíticos aumentan.

Tomar ansiolíticos junto con alcohol, analgésicos recetados, o pastillas para dormir, puede ser mortal. También pueden ocurrir peligrosas interacciones cuando los ansiolíticos se toman con antihistamínicos, que se encuentran en muchos medicamentos de venta sin receta para el resfriado, alergias y pastillas para dormir. Los antidepresivos como Prozac y Zoloft también pueden aumentar su toxicidad. Hable siempre con su médico o farmaceuta antes de combinar medicamentos.

Los factores de riesgo de las drogas anti-ansiedad

Cualquiera que tome ansiolíticos puede experimentar efectos secundarios desagradables o peligrosos. 

Pero algunas personas tienen un riesgo más alto:

Personas mayores de 65 años. Los adultos mayores son más sensibles a los efectos sedantes de los ansiolíticos. Incluso pequeñas dosis pueden causarles confusión, amnesia, pérdida del equilibrio, y un deterioro cognitivo que se parece a la demencia. El uso de drogas anti-ansiedad en los ancianos se asocia con un mayor riesgo de caídas, fractura de cadera y de piernas, y accidentes de tráfico.

Mujeres embarazadas. Las mujeres embarazadas deben evitar los ansiolíticos. Dado que estos medicamentos atraviesan la placenta, su uso durante el embarazo puede conducir en el bebé a la dependencia. Después del nacimiento, el bebé sufrirá luego de abstinencia, con síntomas tales como debilidad muscular, irritabilidad, temblor y problemas de sueño y de respiración. Estos medicamentos contra la ansiedad son excretados a través de la leche materna, por lo que deben evitarse también durante la lactancia.

Personas con historial de abuso de sustancias. Cualquier persona con un problema actual o anterior con el alcohol o las drogas, debe evitar los ansiolíticos o utilizarlos sólo con extrema precaución. El mayor beneficio de las benzodiazepinas es que trabajan de forma rápida, pero esto también las hace adictiva. Esto puede conducir rápidamente a su abuso, a menudo en combinación peligrosa con el alcohol u otras drogas ilícitas.


Conexión entre la medicación ansiedad y accidentes

Los ansiolíticos provocan somnolencia y falta de coordinación, lo que contribuye a los accidentes en el hogar, en el trabajo, y en la carretera. Los estudios demuestran que tomar ansiolíticos aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tráfico grave.


Dependencia de las drogas contra la ansiedad y la abstinencia

Los ansiolíticos, incluyendo las benzodiazepinas populares, tales como Xanax, Klonopin, Valium, y Ativan, son para uso a corto plazo. Sin embargo, muchas personas toman ansiolíticos durante largos períodos de tiempo. Esto es arriesgado porque, cuando se toma con regularidad, las benzodiazepinas conducen rápidamente a la dependencia física. La tolerancia a las drogas es también común, ya que se necesitan dosis cada vez más altas para obtener el mismo alivio de ansiedad que antes. De acuerdo con la Academia Americana de Médicos de Familia, las benzodiazepinas pierden su efecto terapéutico anti-ansiedad después de 4 a 6 meses de uso regular.

La mayoría de las personas se vuelven adictas a su medicamento contra la ansiedad en un par de meses, pero los problemas pueden surgir antes. Para algunos, la dependencia de las drogas se desarrolla después de unas pocas semanas. Una vez que alguien está físicamente dependiente de una medicación de ansiedad, es difícil dejar de tomarlo. El cuerpo se acostumbra al medicamento, por lo que se producen síntomas de abstinencia, si la dosis se reduce o se suspende.

La dependencia psicológica puede ser también un problema. Si usted ha estado confiando en un ansiolítico para mantener la ansiedad bajo control, es posible que pierda la confianza en sus propias capacidades para hacer frente a las dificultades de la vida y empezar a pensar que "necesita" el medicamento para sobrevivir.


Usted puede ser dependiente de las benzodiazepinas si:
-  Ha tomado benzodiacepinas durante cuatro meses o más.
- Confía en sus pastillas para salir adelante.
- Alguna vez que ha reducido o dejado de tomar sus pastillas, se ha sentido enfermo, ansioso o ha experimentado síntomas inusuales.
- Siente que sus píldoras no están teniendo el mismo efecto que cuando empezó a tomarlas.
- Toma una pastilla extra durante los momentos de tensión.
- Ha intentado reducir o dejar de tomar sus pastillas y no ha podido pegar el ojo.
- Ha aumentado su dosis.
- Ha incrementado su consumo de alcohol.
- Las benzodiazepinas están interfiriendo con su vida de alguna manera (sentirse enfermo frente a los problemas de trabajo, familiares o de pareja, dificultades para salir adelante, dificultad para recordar cosas).
- Siempre se asegura de nunca quedarse sin pastillas.
- Lleva sus píldoras con usted "por si acaso".


Si usted está físicamente dependiente de los ansiolíticos y quisiera dejarlos, es importante hacerlo bajo la guía de un profesional de salud médica. La clave está en ir reduciendo la dosis durante un período de tiempo. Si deja de tomar su medicamento de repente, puede experimentar síntomas de abstinencia graves, tales como:
  • ·         Aumento de la ansiedad
  • ·         Insomnio
  • ·         Confusión
  • ·         Taquicardia
  • ·         Transpiración
  • ·         Temblor
Disminuir paulatinamente la droga le ayudará a minimizar la reacción de abstinencia. Sin embargo, si usted ha tomado ansiolíticos durante meses, puede todavía experimentar algunos de los síntomas de abstinencia. La ansiedad, el insomnio y la depresión pueden permanecer meses después de que usted haya dejado de tomar el ansiolítico. Desafortunadamente, estos síntomas persistentes de abstinencia son frecuentemente tomados equívocamente como un retorno del problema original, haciendo que algunas personas reinicien la medicación.

Otros tipos de ansiolíticos

Debido a las muchas preocupaciones de seguridad vinculadas a las drogas contra la ansiedad, han ganado popularidad otros medicamentos para tratar la ansiedad. Las alternativas a los ansiolíticos incluyen antidepresivos, buspirona y bloqueadores beta.

Los medicamentos antidepresivos para la ansiedad

Muchos medicamentos originalmente aprobados para el tratamiento de la depresión se han utilizado para aliviar los síntomas de la ansiedad. Estos incluyen ciertos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los antidepresivos tricíclicos (ATC), ls inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) y los antidepresivos atípicos más nuevos.

Los antidepresivos suelen ser preferibles a los ansiolíticos tradicionales debido a que el riesgo de la dependencia y el abuso es menor. Sin embargo, los antidepresivos tardan de 4 a 6 semanas para comenzar a aliviar los síntomas de ansiedad, por lo que no se pueden tomar "según sea necesario". Por ejemplo, los antidepresivos no ayudarán en absoluto si usted esperó hasta tener un ataque de pánico para tomarlos. Su uso se limita a problemas de ansiedad crónicos que requieren tratamiento continuo.

Los antidepresivos más recetados para la ansiedad son los ISRS como Prozac, Zoloft, Paxil, Lexapro y Celexa. Estos funcionan mediante la regulación de los niveles de serotonina en el cerebro para elevar el estado de ánimo y se han utilizado para tratar el trastorno de pánico, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y el trastorno de ansiedad generalizada (TAG).

Los efectos secundarios comunes incluyen:
  • ·         Náuseas
  • ·         Nerviosismo
  • ·         Dolores de cabeza
  • ·         Somnolencia
  • ·         Disfunción sexual
  • ·         Mareo
  • ·         Malestar estomacal
  • ·         Aumento de peso

Aunque la dependencia física no se desarrolla en forma tan rápida con los antidepresivos, la suspensión puede ser un problema. Si es descontinuado en forma demasiado rápida, la abstinencia de estos medicamentos puede provocar síntomas como depresión extrema y fatiga, irritabilidad, ansiedad, síntomas parecidos a la gripe, e insomnio.


El riesgo de suicidio con los antidepresivos

La FDA exige que todos los antidepresivos llevar una advertencia sobre el riesgo de pensamientos suicidas, hostilidad, y agitación. También existe el riesgo de que causen un aumento de la depresión y la ansiedad, en lugar de su disminución.


Buspirona (BuSpar)

La Buspirona, también conocido por el nombre de marca BuSpar, es un medicamento contra la ansiedad más nuevo, que actúa como un tranquilizante suave. La buspirona alivia la ansiedad mediante el aumento de serotonina en el cerebro como lo hacen los ISRS y la disminución de la dopamina. En comparación con ansiolíticos tradicionales como el Xanax, La Buspirona es de acción lenta. Se tarda unas dos semanas para empezar a trabajar con la ansiedad. Sin embargo, tiene varias ventajas sobre los ansiolíticos mayores: no es tan sedante, no afecta la memoria ni la coordinación, no es muy adictivo, y los efectos de la abstinencia son mínimos.

Los efectos secundarios comunes de la buspirona incluyen:
  • ·         Náuseas
  • ·         Dolores de cabeza
  • ·         Mareo
  • ·         Somnolencia
  • ·         Dolor de estómago
  • ·         Estreñimiento
  • ·         Diarrea
  • ·         Boca reseca
Dado que el riesgo de dependencia es bajo y no tiene interacciones graves con otras drogas, La Buspirona es una buena opción para las personas mayores y personas con historial de abuso de sustancias. Sin embargo, su eficacia es limitada. Funciona para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), pero no parece ayudar en los otros tipos de trastornos de ansiedad.

Medicamentos bloqueadores Beta para la ansiedad

Los bloqueadores Beta son un tipo de medicamento utilizados para tratar la presión arterial alta y problemas cardiacos. Sin embargo, estos medicamentos también se prescriben fuera de lo indicado, para la ansiedad. Los bloqueadores Beta funcionan al bloquear los efectos de la noradrenalina, hormona del estrés, que participan en la respuesta de lucha o huida. Esto ayuda a controlar los síntomas físicos de la ansiedad tales como frecuencia cardíaca alta, voz temblorosa, sudoración, mareos, y manos temblorosas.

Debido a que los betabloqueantes no afectan los síntomas emocionales de ansiedad, como la preocupación, son de gran ayuda para las fobias, la fobia social, y en particular la ansiedad de rendimiento. Si usted está anticipando una situación específica que le produce ansiedad (como dar un discurso), tomar un bloqueador Beta de antemano puede ayudarle a reducir sus "nervios".

Los bloqueadores Beta incluyen fármacos como el propranolol (Inderal) y atenolol (Tenormin). Los efectos secundarios comunes incluyen:
  • ·         Mareo
  • ·         Somnolencia
  • ·         Náuseas
  • ·         Pulso inusualmente lento

Decidir si la medicación para la ansiedad es la adecuada para usted

Si usted está tratando de decidir si debe o no tratar su ansiedad con medicamentos, es importante sopesar los pros y los contras conjuntamente con su médico. También es importante aprender acerca de los efectos secundarios comunes del ansiolítico que está considerando. Los efectos secundarios de la medicación contra la ansiedad tienen una gama que va desde molestias leves como la resequedad de la boca hasta problemas más graves, como náuseas agudas o aumento de peso pronunciado. Para cualquier medicamento anti-ansiedad, tendrá que equilibrar los efectos secundarios frente a los beneficios.

Preguntas que debe hacerse junto con un profesional de salud mental

·         ¿Es la medicación la mejor opción para mi problema de ansiedad?
·         ¿Estoy dispuesto a soportar los efectos secundarios desagradables a cambio del alivio de la ansiedad?
·         ¿Qué tratamientos no farmacológicos para la ansiedad podrían ayudar?
·         ¿Tengo el tiempo y estoy dispuesto a seguir los tratamientos no farmacológicos como la terapia cognitivo-conductual?
·         ¿Qué estrategias de autoayuda podrían ayudarme a conseguir tener mi ansiedad bajo control?
·         Si decido tomar la medicación contra la ansiedad, ¿debería acompañarla también de alguna terapia?

Preguntas para su médico

·         ¿Cómo va a ayudar el medicamento con mi ansiedad?
·         ¿Cuáles son los efectos secundarios comunes de la droga?
·         ¿Hay alguna comida y bebidas que necesitaré evitar?
·         ¿Cómo va a interactuar este medicamento con mis otras drogas?
·         ¿Por cuánto tiempo tendré que tomar la medicación anti-ansiedad?
·         ¿Dejar luego la medicación será difícil?
·         ¿Volverá mi ansiedad cuando deje de tomar el medicamento?

La medicación por sí sola no es suficiente

Recuerde que los ansiolíticos no son una cura. Los medicamentos pueden tratar algunos síntomas de ansiedad, pero no pueden cambiar los temas y situaciones que subyacen en su vida y que lo están volviendo ansioso. Los medicamentos contra la ansiedad no van a resolver sus problemas si está ansioso debido a las cuentas crecientes por pagar, o a una tendencia a pensar el "los peor que le puede pasar", o una relación afectiva poco saludable. Ahí es donde la terapia y otros cambios de estilo de vida son necesarios.

Hay muchas alternativas de tratamiento diferentes a la medicación, incluyendo la psicoterapia, que es ampliamente aceptada por ser más eficaz contra la ansiedad que las drogas. Para superar la ansiedad, es posible que tenga que hacer grandes cambios en su vida. Modificaciones en el estilo de vida que pueden producir cambios en los niveles de ansiedad, incluyen el ejercicio regular, dormir lo suficiente, y una dieta saludable. Otros tratamientos eficaces para la ansiedad incluyen terapia de conversación, meditación, el biofeedback, la hipnosis y la acupuntura.

La ventaja de los tratamientos no farmacológicos en casos de ansiedad es que producen cambios duraderos y alivio a largo plazo. Si su ansiedad es tan severa que interfiere con la terapia, la medicación puede ser útil en el corto plazo para tener sus síntomas bajo control. Una vez que su ansiedad está en un nivel manejable, se puede seguir con éxito otras formas de comportamiento y terapia de conversación.

Directrices para la toma de medicamentos para la ansiedad

Si usted decide tomar medicamentos para su trastorno de ansiedad, es importante aprender todo lo que pueda acerca de su medicamento y administrarlo como está indicado. Cuanto más se sabe acerca de su medicación, mejor equipado estará para identificar y hacer frente a los efectos secundarios, evitar peligrosas interacciones con otros medicamentos, y minimizar otros riesgos de la medicación.

Algunas sugerencias si decide tomar la medicación para la ansiedad:

Sea paciente. Se necesita tiempo para que la mayoría de los ansiolíticos llegar a su efecto terapéutico completo. Si bien es posible que desee un alivio inmediato, es importante tener expectativas realistas. Usted tendrá que trabajar estrechamente con su médico para encontrar la dosis correcta y evaluar la eficacia del medicamento.

Evite el alcohol. El alcohol y los ansiolíticos no se deben mezclar. La combinación puede incluso ser letal. Pero incluso en dosis menos tóxicas, el alcohol y estos medicamentos pueden causar mala coordinación y el pensamiento deteriorado, lo que aumenta el riesgo de accidentes de tránsito y otras lesiones.

Controle su respuesta a la medicación. Mantenga una estrecha vigilancia sobre su reacción a la medicación, incluyendo cualquier cambio físico y emocional que esté experimentando. Todo el mundo reacciona de manera diferente a las drogas, por lo que es imposible predecir qué efectos secundarios tendrá usted o qué tan bien funcionará su medicación. Si usted está tomando benzodiacepinas (Valium, Xanax, etc.), no conduzca ni maneje maquinaria pesada hasta que sepa cómo le afecta el medicamento.

Hable con su médico. Sea abierto y honesto acerca de los efectos secundarios que su medicamento está causando. No tenga miedo de hablar de sus problemas o preocupaciones. Y si bien nunca debe dejar su medicamento sin consultar primero con su médico, en última instancia, la decisión depende de usted. Si no está satisfecho con la forma en que las pastillas le hacen sentir, pida a su médico que le ayude a disminuirla.

Continuar la terapia. Los medicamentos pueden controlar los síntomas de la ansiedad, pero no tratar el problema subyacente. Por lo tanto, es crucial seguir una terapia o alguna otra forma de tratamiento contra la ansiedad. La terapia puede ayudarle a llegar a la raíz de su problema de ansiedad y desarrollar mejores habilidades para afrontarla.


Si usted está tomando alguna benzodiacepina:

- Tenga citas regulares con un psiquiatra especializado en el tratamiento de trastornos de ansiedad y que esté al tanto de las últimas investigaciones sobre las benzodiazepinas y otros ansiolíticos y terapias.
- No suspenda su medicación sin consultar antes a su psiquiatra. Si usted ha estado tomando benzodiazepinas durante más de un mes, debe reducir gradualmente la dosis bajo supervisión de su médico.
- Encontrar la dosis correcta es un proceso de ensayo y error, pero usted debe preocuparse si la está aumentando. Si necesita dosis cada vez mayores para lograr el mismo efecto, eso es un signo de una dependencia de la droga en desarrollo.